fumar durante el embarazo

Cuando el sentimiento de culpa acecha…

Antes de ser madre sabía que un bebé era una personita que dependería absolutamente para todo de mí, pero nadie me dijo que yo también sentiría gran dependencia hacia él. Todo ello unido a la presión de la sociedad de tener que dedicarnos en exclusiva a nuestros hijos hacen que aparezca el sentimiento de culpa. ¡¡Maldito sentimiento de culpa!!. Fuck U!

 

 

Tener hijos no debe implicar renunciar a nuestra vida, tanto social como profesional. Es un cambio más que notable de vida que reduce el tiempo libre pero no por ello debemos dejar nuestros sueños de lado, porque llegará un día en que ese bebé se hará mayor y se irá de casa a formar su propia familia y será entonces cuando nos quedaremos vacías por perder el sentido de nuestras vidas con esa ausencia.

Es difícil compaginar una vida propia con la maternidad pero es necesario, muy necesario. El problema radica cuando aparece el sentimiento de culpa.

 

Un bebé de escasos meses no necesita estar veinticuatro horas con su madre, o mejor dicho, no le pasa absolutamente nada si no pasa todo el día pegado a ella. Pero cuando hacemos un plan, separándonos de nuestro hijo, nos sentimos mal y pensamos que somos malas madres. Si no nosotras, otras nos tachan de eso, no hay más que ver las duras críticas a Soraya Arnelas (cantante y ex triunfito) por irse a cenar con su marido a las pocas semanas de nacer su hijo.

 

El sentimiento de culpa

 

Las madres trabajadoras se sienten culpables de no pasar más tiempo con los hijos, a pesar de que el dinero no cae del cielo y que tener un hijo es un gasto económico importante. Si un día no vas al parque, te sientes la peor madre aunque hayas estado todo el día ordenando la casa, preparando la comida o haciendo lo que sea. Da igual, sientes que no eres la mejor madre.

 

El sentimiento de culpa

 

El sentimiento de culpa es una losa muy pesada que sólo sirve para hacernos daño, porque somos mucho más que madres pero parece que es inherente a la maternidad.

 

Hagas lo que hagas, en algún momento acechará el sentimiento de culpa, por no pasar más tiempo con los niños, por no llegar a tiempo a su función escolar, por no tener tiempo para llevarle una merienda saludable y acabar tirando de lo primero que encuentras, por olvidarte de llevar los guantes a la guardería, por escaparte a cenar, por pasar un fin de semana de pareja, por no tener su ropa bien etiquetada, por olvidarte de darle una toma de medicina, por vestirle deprisa y corriendo de cualquier manera para ir a un cumpleaños, por no bañarle un día… siempre habrá algo por lo que nos invadirá el sentimiento de culpa.

 

El sentimiento de culpa

 

Así que hay que asumir que no llegaremos a todo ni haremos todo a la perfección. También tenemos una vida, nuestra vida. Y no nos vamos a sentir mal por ello. ¡Se acabó!

Somos humanas, hacemos lo mejor que podemos, damos lo mejor de nosotras como madres y eso es lo que importa. Por lo que dejemos el sentimiento de culpa a un lado, vaciemos esa pesada mochila que nos acompaña constantemente y llenémosla solo de lo que realmente merece la pena.

 

 

Sígueme
RSS
Facebook
Google+
Instagram

24 comentarios en “Cuando el sentimiento de culpa acecha…

  1. Justo ayer en el stories de Will Smith hablaba bastante de esto, de la culpa y de la responsabilidad. Que tendemos a confundir una con la otra y yo creo que eso nos pasa mucho a las madres, una cosa es ser responsable y otra acarrear ese sentimiento de culpa constante

  2. El Sentimiento de culpa es algo que tengo un poco olvidado y /o superado porque si no, no me atrevería a hacer tantas cosas, no avanzaría simplemente, la gente va a hablar siempre, siempre. La diferencia esta en tu actitud ante todo lo que no te aporta más que tensión y culpa por cosas que pasan a todas las madres! Truco fácil: quitale tu atención sin tú atención esa culpa no tiene poder sobre tí. Un abrazo!

  3. Más que desterrar el sentimiento de culpa lo que tenemos de quitarnos ya es la capa de supermujeres. Basta ya de intentar llegar a todo, de intentar ser perfectas… No, somos lo que somos y llegamos a donde podemos llegar. Si no tenemos expectativas tan altas no vamos a sentir culpa.

  4. Qué razón tienes. A veces es una mezcla de culpabilidad con un puedo y no quiero… pero sí, creo que ese sentimiento lo adquirimos con el título de madre! Luego aparte quedan las opiniones ajenas… que parece que ese derecho también lo adquieren los demás en cuanto tú te haces madre.

  5. Ay cuánta razón. Ahora que he encontrado trabajo, estos días antes de empezar me estoy sintiendo fatal aunque cuanto más se acerca el día más ganas tengo de volver a la vida laboral y menos sentimiento de culpa tengo. Todo depende del punto de vista desde el que se mire. Como dices, el dinero no cae del cielo por lo que hay que trabajar para ganarlo y es lo que hay que hacer para darle una buena vida. Fuera culpas ya.

  6. La culpa me acecho sobretodo cuando me quede hospitalizada para que los mellizos aguantaran más antes de nacer, fueron 15 días en cama y mi hijo mayor se la pasó con los abuelos, ufff lo pasé fatal siendo que mi hijo estaba la mar de bien con sus abuelos, cuidado y amado. En cuestión al trabajo no he llegado a sentir culpa porque ser médico es mi una pasión indescriptible y me encanta lo que hago.

  7. Personalmente creo que nos lo inoculan en el paritorio a la mayoría de nosotras, no es normal porque llega un momento que como no te autocontroles siempre estás pensando que deberías estar en otro sitio haciendo otra cosa.. relacionada con tu hijo, claro.

  8. Yo debo de ser un espécimen raro entre las madres porque rara vez he tenido el sentimiento de culpa por algo relacionado con mis hijos. Sí que lo he tenido en un par de ocasiones por temas largos de contar (no te voy a meter la chapa por aquí) pero luego, después de recapacitar, me he dado cuenta que no había otra cosa que hacer. Lo mismo que no tengo sentimiento de culpa por haberme quedado en casa a criar a mis hijos. Que también se reciben muchos ataques por decidir ser madre en exclusiva y poner en stand by mi vida durante unos años. Ahora, con los niños mayores, he recuperado esa vida. Y no me ha pasado nada por ello. Creo que hay un truco para que ese sentimiento de culpa nos resbale (propio o generado por otros)… Estar muy tranquila con la decisión tomada. Si no se tienen dudas y se sabe que se ha hecho lo mejor… la culpa desaparece.

  9. Totalmente de acuerdo contigo! Si es que somos nosotras mismas las que nos juzgamos y nos ponemos las trabas! Lo hacemos lo mejor que podemos con los medios que tenemos, que no siempre son los mejores…
    ¡Fuera culpas y más disfrutar de lo bien que lo hacemos hombre ya!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.