como madre no soy perfecta

Como madre NO soy perfecta y me da igual

Lo reconozco abiertamente, como madre no soy perfecta ni pretendo serlo. Me da igual porque sé que para mi pequeña dictadora soy la mejor madre del mundo y ella es, al fin y al cabo, la única que puede juzgarme como tal.

 


Como madre no soy perfecta, no soy una madre de sacada de un cuento de Disney ni una madre de manual.


 

Como madre no soy perfecta

 

No soy una madre perfecta:

– Tengo que lidiar con la ansiedad y a veces no puedo evitarlo y rompo a llorar sin importarme si está mi pequeña dictadora está presente.

– A veces, le pongo en la televisión dibujos animados para poder hacer la cena tranquila o tener un respiro para mí.

– Solo le dí el pecho durante mes y poco y siempre fue lactancia mixta. (Uy, qué le he dado biberón, soy lo peor!!)

– No estoy todo el día con una sonrisa dibujada en mi cara y a veces me quejo de cosas relacionadas con la maternidad.

– No tengo ni la más remota idea de coser ni tengo intención de aprender.

– Como madre no soy perfecta, de hecho, alguna vez he cedido en algo que ella quería para no seguir escuchando sus berrinches y gritos por mi salud mental.

– Le doy a mi hija azúcar (un saludo a las antiazucar desde aquí 👋🏽).

 

 

– No siempre me acuerdo de llevar todo lo necesario a tiempo a la guardería ni tenerlo perfectamente etiquetado.

– Mi paciencia no es ilimitada y alguna vez se ha llevado una voz con un tono elevado.

– He soplado comida del suelo y se la he dado para que se la comiera.

– Me he inventado excusas para no ir al parque o a algún sitio abarrotado de niños. No soporto tanto griterío ni tanto niño suelto.

– Me he olvidado de llevar conmigo una muda, toallitas y/o pañal y alguna vez ha tenido que ir con el pañal cambiado pero el culo sucio.

 

Como madre no soy perfecta

 

– Todos los días le doy verdura para cenar pero yo no la como porque me repugnan las verduras y le digo que ya me las he comido mientras cocinaba.

– Ha habido veces que la he llevado a la calle conscientemente con la ropa machada y cuando alguien le ha preguntado a ella porqué llevaba la ropa sucia y me he hecho la sorprendida.

– Me he quedado dormida en su cama contándole un cuento e incluso le he llegado a pedir que me cuente ella un cuento a mí.

– Le he comprado su regalo de cumpleaños el mismo día por la mañana, a lo loco.

– Alguna vez le he dado dos días seguidos lo mismo para cenar.

– Me he comido a escondidas las chucherías que le han dado en un cumpleaños y al preguntarme por ellas me he hecho la loca.

– A veces la maternidad me desborda y me dan ganas de irme a un bar, sola, y echar de menos mi vida anterior.

 

Como madre no soy perfecta

 

 

Así soy como madre. Imperfecta pero REAL. Las madres perfectas no existen, es pura apariencia. La maternidad es complicada y una hace lo que puede, a veces se acierta y otras no. Ser madre no es exigirnos la perfección porque YA LO SOMOS COMO SOMOS.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre Protección de Datos:
Responsable - Cristina Rodríguez.
Finalidad - Gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. No usaré el mail para ningún tipo de fines comerciales ni publicitarios.
Legitimación- Consentimiento del interesado.
Destinatarios - No se cederán datos a terceros.
Derechos - El usuario tiene derecho, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir sus datos.

Política de privacidadAviso Legal.