La vida no es de color rosa

La vida no es de color rosa

22/05/2018 13 Por Mami Rebelde

Desde hace ya algún tiempo que viene siendo tendencia el happy power, la mentalidad positiva, llegando incluso a puntos tan extremos de vomitar corazones, unicornios y arcoíris, lo cual roza la estupidez porque la vida no es de color rosa.

Y lo que es peor, les estamos enseñando ese mensaje o manera de vivir a los niños.

 


La vida REAL no es de color rosa.


 

Esa motivación o positividad se aleja del realismo convirtiéndose en una gran mentira porque no se puede educar pensando que por mucho que se desee algo con todas tus fuerzas, si cierras los ojos y aprietas los puños, lograrás lo que te propongas. Y nada más lejos de la realidad porque en muchas ocasiones no se consegue el objetivo deseado, porque hay muchos factores que afectan a la hora conseguir lo que uno desea, aparte del esfuerzo y dedicación, existe la suerte, el que sea factible, y la capacidad de uno mismo, entre otros. El pensamiento es independiente de la realidad por muy de moda o bien que quede pensar en positivo. Así no funcionan las cosas reales.

 

Si quisiera, mi pequeña dictadora podría desear y esforzarse para ser una gran cantante de éxito y vivir de la música pero si no tiene aptitudes y/o la suerte de que se fijen en ella, por mucho que sueñe con ello no lo va a conseguir, jamás. Y puedo hacerle creer que esos sueños se convertirán en realidad algún día de mañana o, coherentemente, inculcarle que hay que intentar con esfuerzo todo lo que se desea pero hay que aceptar que no siempre se puede lograr.

 

la vida no es de color rosa

 

Ya vale de tanta positividad IRREAL. La vida no es de color rosa solo por desearlo con mucha fuerza, eso es vivir una mentira que tarde o temprano acarreará consecuencias. La vida a veces significa dolor, sufrimiento. Así es la vida. Con sus cosas buenas y otras, por qué no decirlo, jodidas. No se les puede ocultar a los niños o hacer como que no existe lo que no interesa o puede hacer daño porque solo les convertirá en personas frágiles.

Aunque es cierto que una actitud positiva ante la vida es muy favorable, pero los niños sobre todo (y algunos adultos) necesitan tener los pies sobre la tierra y dejar de trivializar la idea de la felicidad.

 

La vida no es de color rosa

 

Aunque no nos guste la vida no es de color rosa. Hay situaciones que sucederán y que no queremos que ocurran y no por ello hay que seguir buscando el lado positivo a toda costa, porque las emociones, sentimientos y pensamientos negativos forman parte de nosotros y son un desahogo y un aprendizaje e intentar suprimir estos pensamientos para verlo todo de color rosa puede tener efectos negativos como la frustración, el desengaño y los palos a ciegas que te dejan en shock, los cuales ni habías visto venir por estar soñando en lo ideal que sería todo. Solo hay que aprender a aceptarlos y superar las situaciones. No creer en ilusiones y pantomimas regodeándose en sueños y deseos efímeros.

 

Y es que muchas veces necesitamos que alguien se tumbe a nuestro lado hasta que podamos levantarnos por nosotros mismos y que nos diga las cosas claras aunque no nos guste lo que nos va a decir, y no a alguien que diga que todo saldrá bien, lo que queremos oir mientras la vida nos demuestra que muchas veces no es así.

Pues si nos ocurre a nosotros con los hijos sucede lo mismo. De lo que se trata es de prepararlos lo mejor posible para la vida REAL. No crearles falsas expectativas.