¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad?

¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad?

Hoy en día, vivimos en un mundo donde la imagen y la apariencia tienen una excesiva importancia. Parece que tenemos que demostrar a los demás que todo nos va de maravilla aún cuando no sea cierto, y más aún con la llegada de las redes sociales. Esto ocurre con mayor prominencia si hablamos de la maternidad, pero ¿por qué las madres no podemos quejarnos de la maternidad? ¿por qué no?

 

¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad?

 

¿Acaso no nos quejamos en ocasiones de nuestra pareja? ¿O de nuestra trabajo? En innumerables ocasiones. Y no por ello queremos decir nada.  Son momentos puntuales donde algo nos desespera, enfada, sobrepasa. Nada más. No por ello vas a dejarlo con tu pareja ni mucho menos te arrepientes de que lo sea, ¿verdad?. Pues con la maternidad pasa exactamente lo mismo. Así que ¿por qué no podemos quejarnos de la maternidad? ¿Por qué se nos juzga si lo hacemos?.

 

¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad?

 

Las cosas no son blancas o negras. Hay grises y muchas tonalidades. No podemos dar solo una imagen o versión de lo que es ser madres, porque no sería real. Al igual que se cuenta que es maravilloso se debe poder decir que a veces nos sobrepasa. Porque esa es la realidad. Somos personas. Y las cosas hay que contarlas cómo son.

 

Yo podría contar todo lo bueno que me ha aportado la maternidad, que hasta me faltarían caracteres para contar que mi hija es lo mejor que me ha pasado en la vida, que la amo con locura, que mataría por ella, que no sé cómo he podido vivir todos estos años sin ella… pero si solo contase eso, estaría faltando a la verdad.

Y me niego a contribuir con esa imagen idílica y maravillosa de la maternidad en la que se critica a las madres que no tienen una sonrisa permanente ni están felices y encantadas las 24 horas del día.

 

¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad?

 

La maternidad tiene momentos difíciles, duros, desesperantes, y contarlos no nos hace peores madres, ni quiere decir que esta experiencia nos haya desencantado ni mucho menos que nos arrepintamos. Pero WTF!! ¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad y debemos seguir con esa imagen idílica que no es real?. Dejémonos de tanto postureo!!

Una madre puede y debe quejarse de la maternidad si así lo siente sin que nadie la juzgue ni la critique y mucho menos debe justificarse ante nadie. Basta ya de prejuicios y estupideces!!

 

 

4 comentarios sobre “¿Por qué no podemos quejarnos de la maternidad?

  1. Claro que si!! Las mismas que no les gusta que se hable mal de la maternidad luego están día tras día escribiendo “esta noche no he dormido” “estoy cansada, solo dormí una hora” pero si dices “la maternidad es dura” o algo parecido te apedrean… Muchos postureo y poca verdad! Las cosas son como son, días buenos y días no tan buenos…y días horrorosos!

  2. La maternidad, pasado los 12 primeros meses, no deja de ser una convivencia entre dos “desconocidas” que aprenden la una de la otra. El matiz está en que la nueva persona en tu vida depende de ti más de lo que dependerá nunca otra persona durante muchos años de su vida.
    Esto supone un esfuerzo extra que en ocasiones nos supera.
    La tradición nos dice “Esto (ser madre) es así, sacrificio y dedicación” y hay que ser feliz y no quejarnos si nadie más echa una mano. Esto roza la crueldad más humillante puesto que es una imposición que convierte a toda la sociedad en cómplices de las depresiones pre y post parto no declaradas ni tratadas, de los cuadros de ansiedad, incluso del deterioro de la propia convivencia que perpetúa un estereotipo de “familia” inviable hoy día.
    La maternidad en su conjunto no debería sacrificar a nadie, menos a las madres, en el altar de la “felicidad maternal”.
    La sociedad debe cambiar y dejarse de roles porque la mayoría de las personas necesitamos ayuda y aire para seguir siendo las mejores madres que podamos ser, incluso cuando las intensidades de nuestras hijas nos sobrepasan.

  3. Muy cierto, pero claro queda de mala madre decir que estás harta de no dormir o de no poder darte una ducha tranquila. Entonces mejor callar y sonreír, no vaya a ser que nos juzguen. Hace falta madres honestas que cuenten la verdad!!

  4. Además de madre también somos personas que nos cansamos, nos duele el cuerpo, no somos perfectas ni somos máquinas y los niños gastan mucha de nuestras energías. Es como dices queremos a nuestras hijas más que a nada en la vida, pero eso no implica que todo sea un camino de rosas, porque no lo es ¿Qué compensa? Siempre compensa, pero que cansa también.

    Tienes más razón que un Santo!!

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