Qué niñofobia ni qué leches

Qué niñofobia ni qué leches

Hoy en día parece que hay que medir muy mucho nuestras palabras porque si no habrá alguien que se sienta ofendido, que tiene la piel muy fina con cualquier tema y te tachará de cualquier adjetivo descalificativo que considere oportuno sin argumento alguno. Ahora está muy en boca de todos la niñofobia que existe hoy en día… pero ¿Por qué ponen el grito en el cielo los padres?.

 
niñofobia

 

Yo, como madre, no considero q exista niñofobia ni leches. De hecho, que Renfe ponga “vagones silencio” me parece una gran idea si quieres viajar tranquilo, sin ruidos, si tienes que estudiar o trabajar, si quieres dormir o si no quieres que nadie te moleste, porque no están admitidos los niños, obvio, porque no se caracterizan precisamente por su silencio. Se restringe el acceso a niños porque obviamente ellos no pueden adquirir el compromiso de callarse pero seguro que también se le da un toque de atención a aquellos adultos no restringidos que se parece que se han tragado un altavoz mientras hablan por el móvil, enterándose todo el vagón de su conversación. Y ni qué todo el tren fuese de vagones silencio, hay muchos más vagones para aquellos pasajeros ruidosos. No es para tanto revuelo ni fanatismo.

Es cierto que podrían poner un vagón infantil, también sería una gran idea, pero lo del vagón del silencio NO es niñofobia. No veamos cosas donde no las hay.

 

niñofobia

 

Al igual que existen muchos hoteles o restaurantes donde los niños no se admiten o no son bienvenidos. ¿Y? ¿Qué problema hay?. Cuando voy a cenar con mi marido me gusta ir a un sitio tranquilo donde podamos hablar y para escucharnos no tengamos que hablar a gritos, donde no se oigan los alaridos de niños corriendo, jugando o con un berrinche. Cuando voy con amigas busco un sitio donde haya algo más de ambiente, más distendido. Es buscar un sitio que se adapte a la circunstancia. Así de fácil. En cambio, si vamos a comer en familia trato de buscar un restaurante acorde a la ocasión, que esté acondicionado para niños. No hay que exagerar diciendo que se estigmatiza a los que somos padres ni que se están excluyendo a los niños, nuestro futuro, de la sociedad!! Pero WTF! Cuánta estupidez!. ¡Qué niñofobia ni que pepinillos en vinagre!!

 

De hecho, la mayoría de las veces, lo que sucede es que muchos padres no se ocupan de que sus hijos no molesten a los demás porque, ellos, al fin y al cabo son niños, y es responsabilidad de los padres educarles a comportarse como es debido. Existen muchos padres que se dedican a comer y charlar con sus amigos mientras dejan que sus hijos correteen por todo el restaurante sin importarles lo más mínimo que puedan molestar a los demás con sus gritos y sus juegos. Por no hablar de los adultos que se comportan peor que los niños, pero para eso existe el derecho de admisión… ¡gracias a Dios!

 

Eso sí, esto no es incompatible con que los restaurantes, hoteles y demás sean amables con los niños, una cosa no quita la otra. Y dejen clara su actitud frente a las familias para evitar situaciones incómodas e injustificadas.

 

 

3 comentarios sobre “Qué niñofobia ni qué leches

  1. Hola!! Pienso que todo esto está ocurriendo por la falta de educación de los padres. En España hace falta mucho civismo. Que hay países peores, no lo voy a discutir. Pero que hay países mejores, por supuesto. Y no hace falta irse a los países nórdicos.

    Estando de viaje en Portugal durante varios años seguidos me encontré con varias situaciones que me impactaron. Voy a resumir tres:

    – Una vez estando alojado en un camping lleno hasta arriba de gente, el silencio que había a partir de las 7 de la tarde era espectácular. Un camping lleno de adultos, de niños, de mayores y hasta de perros. La gente hablaba bajito fuera de las tiendas de campaña o de las caravanas. Si hubiera sido en España, las conversaciones se escucharían hasta a un kilómetro a la redonda.

    – En otra ocasión presencié a una madre portuguesa lllamando la atención a su hijo de unos 5 años su mal comportamiento que había tenido en la calle. ¿A gritos? En absoluto. La madre se acercó al hijo y en un tono serio, correcto y hablando sin pegar gritos le dijo a su niño “te has portado muy mal y por la playa no se puede ir pegando gritos” A mí me sorprendió porque acostumbrado al nivel de volumen de los gritos en las playas españolas, aquél niño ni escuché que estaba gritando. Parece ser que para el estandar portugués sí estaba pegando gritos.

    – En Pleno Lisboa en otra ocasión íbamos a comer. Se nos hizo muy tarde ya que en Portugal hay un horario de comer mucho más temprano. El caso que las cocinas estaban cerradas. Acabamos en un Mcdonalds que estaba lleno de gente. Pedimos el menú y cuando nos sentamos le dije a mi pareja: ¿Te has dado cuenta que no hay ni un solo grito y esto está lleno de gente? No se escuchaba a la gente. Y estaba lleno de jóvenes y niños que hablaban sin que se tuviera que escuchar hasta fuera del local.

    Por eso digo que en España nos pensamos que hablar como hablamos es lo normal, pero cuando vamos al extranjero hay un choque fuerte y vas a llamar mucho la atención como vayas pegando esas voces que damos en España cuando hablamos.

    Así que probablemente fuera de España, estarías disfrutando de una cena con tu pareja aunque el local esté lleno de niños ya que el ambiente es otro. Y si hay alguno que se pase, los padres sí corrigen a sus padres. Y repito, sé que hay países iguales o peores que España en civismo. No me extraña que en España haya niñofobia y hasta adultofobia jajaja dado el incivismo reinante.

    Un gran saludo!

  2. Por experiencia te digo que hay niños con los que conseguir que se queden tranquilos, callados y quietos es imposible. Sobre todo a ciertas edades en que inculcarles hacerlo es imposible porque no entienden el por qué. Sólo podría hacerse mediante amenazas, premios o castigos.
    También es cierto que los que tenemos que lidiar con esos niños somos sus padres y llevarlos a sitios de niños. Porque si queríamos seguir yendo a sitios de adultos no nos hubiéramos puesto a tener hijos.
    Aunque hay sitios donde no puedes evitar ir y servicios que tienes que usar si o si. Lo de los vagones silenciosos e iniciativas por el estilo lo veo una ventaja. Así si no te queda otra que coger un tren con tus hijos y alguien se queja del ruido tienes capacidad de réplica “puede usted irse al vagón silencioso”. Aunque lo de poner vagones para niños sería una solución perfecta.

  3. Completamente de acuerdo. No se puede mezclar todo. Yo educo a mis niños para que salgan a la calle y traten con respeto a todo el mundo. Pero son niños y hay sitios a donde no los llevo y también muy molesta profundamente ir a cenar con mi marido y tener a niños tirando mis cubiertos y golpeando cosas a mi alrededor mientras sus padres disfrutan con amigos. Todo es una cuestión de educación.

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