¿Quién me mandaría a mi ser madre?

¿Quién me mandaría a mi ser madre?

09/12/2017 10 Por Mami Rebelde

Desde que he sido madre, hace unos dos años y cinco meses, he experimentado todo tipo de sensaciones y sentimientos. He pasado por la máxima ansiedad hasta la alegría extrema. Sentimientos que nunca había experimentado, al menos no en el mismo grado. Pero entre esos dos extremos emocionales también he sentido, aunque sean escasos, momentos en los que me he cuestionado que ¿quién me mandaría a mi ser madre?.

 

Quién me mandaría a mi ser madre

 

Si, lo reconozco. En momentos de desesperacion o agotamiento tanto físico como mental me he llegado a plantear que quién me mandaría a mi ser madre, echando  de menos mi vida anterior. Y nada tenía que ver con que mi hija fuese buscada y deseada. Fuese niña que era lo que quería. Tardase un escaso mes en quedarme embarazada. Quisiera ser madre desde que tengo uso de razón. Eso no importaba.

He echado de menos mi vida anterior… Mi cuerpo sin las secuelas permanentes de un embarazo. Mi intimidad. Mi libertad. Tiempo para mí.

 

Quién me mandaría a mi ser madre

 

Una vida sin prácticamente responsabilidad donde YO era lo importante. Sin horarios ni rutinas para todo. Sin ser ejemplo para nadie por lo que podía comportarme de manera más relajada, más natural. Una vida con sueños y viajes. Llena de música y planes con amigas con las que tenía mucho más en común. Sin alguien que dependía de mí por completo. Llena de ambición profesional y vida de pareja. Sin noches en vela. Sin hormonas por enmedio ni preocupaciones importantes.

Es más, a día de hoy, hay momentos en los que aún la echo de menos. Y no me siento mal por ello ni trato de ocultarlo. Eso sí, este sentimiento de anhelo NO implica que me arrepienta de ser madre, ni mucho menos. De hecho, desde que soy madre me pregunto como he estado 32 años perdiéndome esta experiencia tan… tan increíble y tan plena incluyendo las partes oscuras, porque las hay.

 

Quién me mandaría a mi ser madre

 

Y es que como madre no siempre estoy feliz, ni siempre reboso alegría por mi pequeña dictadora ni tengo una paciencia ilimitada. Yo, aunque sea madre, me canso de repetir lo mismo mil veces, muchas veces me desespero cuando tengo que ir detrás de ella para absolutamente todo, me frustro ante las rabietas sin sentido, me decepciono cuando me juzgan como madre, siento miedo por tener tanta responsabilidad sobre mis hombros y por ser un ejemplo para ella, dudo sobre mis actuaciones y también me pregunto qué quién me mandaría a mí ser madre.

 

Quién me mandaría a mi ser madre

 

Podría ocultarlo pero sería absurdo. Sería  seguir con la idealización de la maternidad que tanto daño hace. Y me niego a ocultar un sentimiento sólo porque no esté socialmente bien visto. Me niego a fomentar esa idea equivocada. ¡Ésa no es la realidad!. Y no por ello soy peor madre, ni mucho menos.

 

diario de una madre rebelde