Respira…

Respira…

23/05/2019 8 Por Mami Rebelde

La vida muchas veces es una lucha constante contra las adversidades, los problemas que aparecen de la nada y desmoronan tu mundo, las noticias que son desgracias, el estrés de la rutina, las prisas para llegar a todo, ser la mejor madre del mundo, la mejor pareja, la mejor hija, la mejor amiga, etc.

Las madres, hemos sido obligadas a ocultar, reprimir y, en el peor de los casos, olvidar nuestros deseos y emociones, cargando con una carga mental injusta y que hace mella en nuestro estado de salud, tanto física como mental.

respira

Respira…

¡¡P A R A!!! Y respira… respira hondo, de manera profunda.

Respira a pesar de…

  • Que, aunque cada día más padres se involucran en la crianza de los hijos, la carga mental continúa recayendo en nosotras, las madres. La tarea de planificación, organización y decidir en casa la asumimos principalmente nosotras, ya sea por educación, disponibilidad, decisión propia o por lo que sea. Respira… Los hijos son tanto nuestros como de los padres y debemos delegar ciertas decisiones y tareas. Sí, nos gusta supervisar porque queremos que lo hagan como lo haríamos nosotras, pero se trata de delegar y así poder quitarnos un poco de carga, aunque no se haga como lo hicierámos nosotras, pero se hace y es lo que importa.
  • Tener en la cabeza un listado infinito de cosas por hacer. El simple hecho de pensarlas supone planificar, anticiparse y estar constantemente en otra cosa. Es imprescindible desconectar la mente, no pensar en si hace falta bolsas de basura, en que el mes que viene toca pagar el seguro del coche, en si quedan 3 meses para la vacuna del pequeño o si hay que comprarle al mayor una gorra para el campamento de verano. ¡¡Basta!! Respira…. Cada cosa a su debido tiempo. Hay que disfrutar del momento presente sin tener la mente en otra cosa.
respira
  • No disponer de tiempo para ti misma y si lo tienes es teniendo que renunciar a algo tan necesario como dormir. Respira… quien algo quiere algo le cuesta y ser madre significa renunciar a muchas cosas pero el tiempo para una misma es imprescindible y no hay que sentirse mal por tenerlo. Poco a poco dispondrás de más tiempoconforme se vayan haciendo mayores.
  • Ir deprisa y corriendo a todas partes: de casa a llevar a los niños al colegio, del colegio al trabajo, lidiar con tu jefe, dejar todo terminado en tu jornada laboral, preparar la merienda, recoger a los niños, ir al parque, bañar a los niños, hacer la cena, etc. Respira… No siempre se puede llegar a todo. Más vale calidad que cantidad. No sucede absolutamente nada si un día te olvidas de la merienda y terminas comprando lo primero que pillas en la panadería de al lado de casa, o si las cosas no salen como pensabas. Nada, no pasa nada.
  • Tratar de contentar a todos y ser la mejor versión de ti misma, aunque ello conlleve una carga y una presión sobrehumana. Respira… No puede ser que las prioridades sean los demás. Lo importante es ser tú misma la prioridad para que lo demás esté bien, así que tal vez hay que cambiar el orden de prioridades y encabezarlas nosotras, sin ser esclavas de los niños ni de nadie.
respira

La carga mental está detrás de muchas peleas, crisis o rupturas de pareja e incluso de pérdidas de identidad o ansiedad y depresión. Hay momentos clave en la vida de las personas donde la carga mental se hace evidente y la maternidad es uno de ellos.

Así que RESPIRA, tómate un minuto para dar importancia a lo que de verdad la tiene y tranquila, todo pasa, así que mientras tanto, intenta disfrutar esta aventura.