Soy la madre que soy, en el día a día

Soy la madre que soy, en el día a día

25/07/2018 12 Por Mami Rebelde

Soy la madre que soy, no la que pensaba que sería. Desde que fui madre, las constantes guerras entre madres me aburren soberanamente, no encuentro ningún sentido en sus debates acalorados sobre todo lo que rodea al hecho de ser madre. Me enerva la gente tan extremista. Y es que parece que algunas se ponen por bandera un tipo de crianza y como si de una cruzada se tratase, no hay matices que valgan para que las demás tomen otra decisión, ellas son poseedoras de la verdad absoluta y no admiten nada distinto a lo que piensan.

Parece que no se han enterado, o no quieren, de que, en esto de la maternidad, está casi todo inventado desde hace miles de años. Y en la maternidad hay que olvidarse de las teorías. Esto es el día a día, no hay libros de gurús de la maternidad o manuales que valgan para explicar ciertas cosas, hay que vivirlo para saber qué hacer, cómo actuar.

 

soy la madre que soy

 

Y ya podías tener pensado como serías como madre antes de serlo, que muchas de esas ideas las verás caer por su propio peso a la hora de la verdad, porque una no es la madre que pensaba ser, si no la que es, con sus circunstancias actuales. Ni mejor ni peor, si no la que se es.

 

Soy la madre que soy.

No se trata de los eternos debates maternales sobre parto vaginal o cesárea, lactancia materna o biberón, porteo o carrito, colecho o cuna, baby led weaning o papilla, González o Estivil, Montessori o método actual, tecnología sí o no, dibujos sí o no, azúcar sí o no, juguetes comprados o DIY (do it yourself), etc. Va más allá.

 

soy la madre que soy

 

Si te preguntaras ¿qué querías ser de mayor cuando eras pequeño y qué haces ahora que ya eres mayor?… Lo más seguro es que la respuesta no tuviese nada que ver con lo que deseabas y pensabas antes de crecer, y, si bien tiene similitudes, es distinto a como te lo imaginabas. Pues ser madre se asemeja bastante. Soy la madre que soy, no la que me imaginaba antes de serlo.

 

soy la madre que soy

 

Se trata de mi misma. De mí. De mis miedos. De mis capacidades y aptitudes. De mis sombras y mis luces. De mis decisiones. De mis dudas. De mis improvisaciones y mi supervivencia. De mi estado de ánimo y del suyo. De la mejor versión de mi misma. De mis fortalezas y mis debilidades. De mis apoyos. De mis creencias. De mi educación.

Todo ello sin importar lo que hagan o decidan el resto, porque no hay otra persona como yo ni como mi pequeña dictadora, por tanto no hay nadie que pueda juzgar mis decisiones porque somos ella, yo y nuestras circunstancias.