Oh oh… terrores nocturnos a la vista

Oh oh… terrores nocturnos a la vista

31/07/2017 24 Por Mami Rebelde

Parece que han llegado los temibles terrores nocturnos. ¡OMG! Dios, dame paciencia para poder soportarlos. Y es que no hay que confundir las pesadillas con los terrores nocturnos, porque son dos cosas completamente diferentes y en la que se debe actuar de distinta forma.

Diferencia entre pesadillas y terrores nocturnos.

Con las pesadillas es posible consolarle ya que se despiertan tras sufrirla y buscan consuelo, tranquilidad y seguridad. Al momento e incluso al día siguiente son capaces de recordar con qué estaban soñando y qué les aterraba, por lo que les cuesta volverse a dormir por miedo a volver a tenerlas.

En cambio, en los terrores nocturnos, no llegan a despertarse del todo, parecen inconsolables, reaccionan cual niña del exorcita, dando patadas y zarpazos a todo lo que se mueva, chillando y llorando. Así que… ¿a ver quién tiene valor a acercarse a una niña poseída?.

 

terrores nocturnos

 

Yo tengo el valor o… más bien es que no me queda otra… pero he aprendido a ataviarme antes con un objeto a modo de escudo para zafarme de los posibles objetos voladores tales como patadas, chupetes, vasos de agua, peluches, tortazos, etc.

 

¿Qué hacer ante los terrores nocturnos?

Antes de nada, informarse para saber si realmente son terrores nocturnos y ver cómo se debe actuar. Y qué mejor que de la mano de alguien con conocimiento como el post de Madre Superada (abstenerse de opinólogos, que hoy en día hay muchos y con la boca siempre abierta).

 

terrores nocturnos

 

Una vez estudiado el tema… sólo falta definir una estrategia, que en mi caso es SOBREVIVIR, porque no me queda otra, me temo. Da igual lo que intente, sólo obtengo como respuesta un alarido.

– ¿Quieres agua, bombón? ¡Agggghhhhh!

– ¿Te duele algo, cariño? ¡Agggghhhh!

– Amor, soy mamá. ¡Aggggghhhhh!

– Calma, gordita. ¿Te cojo en brazos? ¡Aghhhh!

– ¿Quieres venir a la cama con papá y mamá? ¡Agggggh!

– ¿Quieres ver Peppa Pig? ¡Aaaaaggghh!

Oh oh… si no sucumbe a Peppa Pig la cosa es grave. OMG! Mayday, mayday!

Vamos, que con este panorama, me río yo del cura de la niña del Exorcista. A mi lado, es un mindundi. JA!

 

terrores nocturnos

 

Al final, termino sentada al lado de la cuna, intentando no perder la paciencia y evitando frustrarme porque al día siguiente se despierta, como si nada, con un “hola mamá” de lo más tierno y se me pasa todo la desesperación de la noche anterior. La desesperación sí, el sueño no.

TRUQUILLO para los terrores nocturnos, y encima comprobado, ¡ojo!: ponerle música clásica para niños. Consigue calmarla (incluso el padre sin paciencia y exhausto se calma y se duerme con los puños apretados, así que mato dos pájaros de un tiro).