Tú eres lo primero

Tú eres lo primero

La cantidad de veces que habremos oído eso de “Tú eres lo primero” y el poco caso que le hacemos, pero ¿por qué?

Desde que somos madres, sobre todo, nos volcamos en nuestros hijos, olvidándonos de nosotras mismas hasta el punto de realmente pasar por momentos duros que no tendríamos porqué y llegar a saturarnos.

La persona más importante eres tú.

tú eres lo primero

Un error, de los muchos que cometí al ser madre, fue no pensar en mí. Me dediqué en exceso en cuidar de mi bebé, hasta el punto de no ducharme hasta que llegaba mi pareja de trabajar porque no podía soportar los alaridos de la niña y me entraba tal ansiedad que acababa poniendo todo perdido, dejándome jabón en el cuerpo y no estaba agusto duchándome, vamos, de locos.

Llegué incluso a dejar de lado mi vida social por sentirme culpable de “abandonar a mi hija con su padre o abuelos” (lo sé, suena ridículo pero en mi cabeza tenía sentido porque sentía que era yo la que debía estar siempre con ella).

Por olvidarme de mí, mi depresión postparto se alargó más de lo deseado debido a que no me traté a tiempo porque quería mantener la lactancia materna. Bueno, quería pero no podía más, y la verdad es que los médicos no me ayudaron mucho con sus típicas frases inoportunas como “Aguanta un poco más que aún es muy pequeña“, “Lo mejor para el bebé es la leche materna“, “La lactancia es el vínculo más fuerte que necesitan los bebés“, “Es lo más beneficioso para tu hija“…

tú eres lo primero

Pero, aquí algo falla. ¿Qué pasa conmigo??? ¿No existo? ¿Y lo mejor para mí? ¿Dónde queda eso de lo tú eres lo primero?

Por supuesto que tú eres lo primero, por delante de tus hijos, tu pareja, tu familia o amigos a pesar de que la vida nos obligue continuamente a elegir entre nuestras necesidades y los de los demás. Si tú no estás bien tu alrededor tampoco lo estará, aunque parezca que anteponiendo nuestros necesidades a las de los demás seamos egoístas.

No, no es egoísmo, si no amor propio y esto es algo que solo nosotros mismos nos lo podemos dar. Sin amor propio poco podemos ofrecer a los demás.

tú eres lo primero

El mejor ejemplo en el que tú eres lo primero, es más, DEBES serlo, lo hemos vivido todos al subirnos a un avión y escucharlas medidas de seguridad: “En caso de pérdida de presión en la cabina, se abrirán automáticamente los compartimentos situados encima de sus asientos. Si esto ocurriese, tire de la máscara, colóquesela sobre la nariz y la boca, y respire normalmente. Asegúrese de tener su máscara ajustada antes de ayudar a otros pasajeros.

En este caso se ve de manera clara que tú eres lo primero. Sin embargo
luego nos olvidamos de hacerlo en nuestra propia vida. Queremos ponerle la máscarilla a nuestro alrededor y no somos conscientes de que así a nosotros nos empieza a faltar el aire.

Así que es hora de dejar de lado prejuicios, ideas preconcebidas y de poder disfrutar de la vida aprendiendo a querernos a ponernos por delante, y más cuando hay hijos de por medio.

tú eres lo primero


Tu alrededor sólo necesitan que TÚ te quieras para que les puedas querer de la mejor manera posible y, para un hijo, es el mejor ejemplo que se le puede dar para que tenga una autoestima sana. No olvides: tú eres lo primero.


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¿Quién soy?

mami rebelde

Soy Mami Rebelde y tengo 36 años.

Soy mamá de una niña de 4 años, que a veces se convierte en una pequeña dictadora de mucho cuidado y otras es increíblemente maravillosa.

No soporto las injusticias ni los estereotipos, tampoco el postureo y mucho menos el victimismo como llamada de atención.

Con opinión propia y puede que a veces políticamente incorrecta, pero siempre clara y sincera.

Me encanta el sonido del mar, el olor a tierra mojada, las risas, el sol, la música bien alta, bailar como si nadie me viera, viajar, las charlas interminables con amigas y quedarme embobada viendo la sonrisa de mi hija.

“No te digo que será fácil, solo que merecerá la pena”