Un gran paso para unos pies pequeñitos

Un gran paso para unos pies pequeñitos

06/09/2018 7 Por Mami Rebelde

Mañana mismo, en solo unas horas, mi pequeña dictadora empieza el colegio. ¡El colegiooooo!!!… A pesar de que recuerdo  perfectamente cuando se quedaba dormida en mis brazos tras bañarla y darle su biberón calentito…  Ains!! Y ahora entramos de pleno en una nueva etapa llena de ilusión pero también de nervios e incertidumbre porque empezar el colegio es un gran paso para unos pies pequeñitos aún.

 

¿Y que conlleva un gran paso? Pues emociones encontradas, porque a parte de ganas y emoción, también miedos,  aunque a veces más que miedo podría denonimarse vértigo y respeto. Respeto a una nueva etapa completamente desconocida para mi, al menos desde este nuevo punto de vista en el que me encuentro.

 

 

Volviendo atrás, en el lugar en el que se encuentra mi pequeña dictadora, recuerdo mi paso por el colegio como una etapa muy feliz, con mucho cariño. En mi colegio no existían los problemas. No había bullying. No había exclusión, es más, en mi clase había un par de alumnos con alguna incapacidad pero eran unos compañeros más, igual que el resto. Había confianza con los profesores, compañerismo entre los alumnos.

Sin embargo, ahora las cosas han cambiado. Y mucho.

 

 

Ahora, se maleduca en la competitividad en vez de en el compañerismo, creando con esto niños abusones que se creen mejor que los demás y ejercer su poder de superioridad sobre otros. Sí, aún es pequeña, lo sé, pero el acoso empieza con pequeños detalles, mal llamadas “cosas de niños” y va en aumento hasta límites aberrantes. Y es algo que me aterra que pueda sufrir mi hija.

 

También se fomentan los grupitos y si no encajas con la mayoría te quedas excluído. Mi hija es de aquellas personas que tiene un mejor amigo y eso le basta. No es la típica niña que le encantan las princesas y el rosa. No. Es una niña con carácter, que tiene las cosas claras y que le gusta jugar muchas veces sola, porque valora mucho su espacio. Y me preocupa que al no ser igual que los demás, se la excluya.

 

 

Además se tiende a usar las temidas etiquetas. Todo el mundo las odia pero las usa, predominando en los niños: el rarito, el pesado, el abusón, el tímido, el que pega, etc. Las etiquetas no traen nada bueno porque muchas veces son únicamente la opinión de los demás, que nada se corresponde con la realidad. Pero permanecen en el tiempo.

 

 

Y es que el colegio es un gran paso para unos pies pequeñitos, una etapa fundamental donde se afianzan los valores aprendidos en casa pero a su vez se puede aprender aquello que no quieres. Supone un cambio drástico que necesita cierta adaptación tanto para los niños como para los padres que sufrimos, algunos más que ellos, pensando en si llorarán, si se sentirán abandonados, si estarán bien, si encajarán, si…

 

Pero llegó el día, así que afrontemos esta nueva etapa, un gran paso para unos pies pequeñitos aún.

Y vosotras, ¿como la lleváis?